Edimburgo de paso: Unas horas de emociones extremas
Si bien yo vivo ahí y por lo tanto era una estación necesaria en el viaje, Newcastle nunca fue el destino. La gran aventura suricatesca pedía más: más emoción, más aventura, más belleza, más retos, ¡más norte!... y hacia el norte nos dirigimos.
Sin embargo, mi ciudad no nos dejaría partir fácilmente. Blanca y Gis se habían preparado por más o menos dos años y aunque ninguna tenía mucha experiencia manejando en carretera y definitivamente ninguna práctica anterior conduciendo del lado incorrecto -desde nuestro "no inglés" punto de vista-, eran nuestra única esperanza para realizar el tan prometedor viaje en auto, y a esa esperanza nos aferramos.
Las dos venían armadas con licencias de conducir internacionales, aunque en realidad la licencia común y corriente mexicana era suficiente -creo que había que dejar un depósito mayor o algo así-, y sobre todo con una mentalidad firme, que por supuesto fue atacada por los nervios, pero ahí estábamos, puntuales a las 10 am en la estación de trenes de Ncl, donde recogeríamos el auto. Una vez que los trámites y la revisión de nuestro transporte concluyeron, Gis que fue la primera en tomar el volante, tuvo una pequeña práctica en la ciudad ya que yo necesitaba dejar algún asunto pendiente en el banco.
No llevábamos ni cinco minutos cuándo escuché dos cosas: el inconfundible sonido de un claxon -sí, para nosotras-, y la voz de V, que resonaba en mi cabeza:
"La gente nunca toca el claxon en Inglaterra, bueno, sólo en caso verdaderamente necesario"
Aún dentro de Newcastle recibimos el pitazo al menos cuatro veces más. Bueno, no cabía duda, estábamos viviendo la aventura.
Además del claxón, las glorietas en Inglaterra son épicas (ver video de los simpsons), y nosotras no íbamos a desentonar con la expectativa: le dimos 3 veces vuelta a la misma glorieta sin tomar la salida correcta, hasta que el GPS nos llevó tan lejos que terminamos por tomar un camino que no incluía esa glorieta. La pregunta surgía ¿algún día dejaríamos Newcastle?
Claro!, no sin que antes Gis, en medio de un tránsito bien cargado se detuviera en medio de dos caminos, y es que ni el GPS ni nosotras éramos lo suficientemente rápidas para decir cuál era la ruta correcta....
Sí, manejar por primera vez en tierra británica era todo un reto! Aunque ninguno que nuestra Gis no pudiera superar, y aún con interminables glorietas y pitazos, nos condujo hasta el borde con Escocia.
Además del claxón, las glorietas en Inglaterra son épicas (ver video de los simpsons), y nosotras no íbamos a desentonar con la expectativa: le dimos 3 veces vuelta a la misma glorieta sin tomar la salida correcta, hasta que el GPS nos llevó tan lejos que terminamos por tomar un camino que no incluía esa glorieta. La pregunta surgía ¿algún día dejaríamos Newcastle?
Claro!, no sin que antes Gis, en medio de un tránsito bien cargado se detuviera en medio de dos caminos, y es que ni el GPS ni nosotras éramos lo suficientemente rápidas para decir cuál era la ruta correcta....
Sí, manejar por primera vez en tierra británica era todo un reto! Aunque ninguno que nuestra Gis no pudiera superar, y aún con interminables glorietas y pitazos, nos condujo hasta el borde con Escocia.
Tras una parada técnica, fue turno de la más experimentada Blanquis, de conducirnos a nuestro momentáneo destino:
Edimburgo, la capital escocesa.
Aunque dejemos a los hombres con falda por un instante, tal como tuvimos que hacer nosotras aquel día, por que no puedo dejar pasar la oportunidad de registrar uno de los recuerdos que más atesoro del viaje: cuando mi "experimentada" conductora Blanca, después de hacer gala una técnica casi perfecta de manejo, entró en pánico al estacionarse y decidió detenerse en la parada del autobús. Sépase además, que en UK las paradas del autobús están bien señalizadas, y nadie, nadie, pero nadie debe detenerse en ellas.
Bien, pues Blanca es nadie. Se detuvo, soltó el volante y llevó las manos a su rostro: el tráfico, nuestros gritos, la impotencia, el autobús, la incapacidad de su sistema autónomo para recordar que todo estaba del lado contrario se sumaron. En ese momento todas nos asustamos, pero hoy todas reímos, especialmente yo ;) jajajajajaja (lo siento Blanquis :P )
Aunque ahí estábamos, yo saludaba a Edimburgo por segunda vez -casualmente la otra ocasión también fue una visita exprés-, y mis amigas se presentaban.
Ánduvimos por las áreas más famosas y nos encontramos con Sir Adam Smith en estatua y con la Kirk of the Canongate, la iglesia dónde yacen sus restos y los de otros notables escoceses.
Recorrimos algunos de sus callejones que nos sorprendían con increíbles vistas.
Y llegamos, porque claro, esta estación tenía al menos un claro propósito:
The Elephant house, el café donde JK Rowling escribió la primera parte de Harry Potter ;)
En mi visita anterior sólo lo había visto por fuera, pero esta vez tenía que tomar asiento, un té y disfrutar de la compañía de mis amigas, a fin de cuentas estábamos en un sitio de culto.
Lo que no esperábamos y que disfrutamos muchísimo fue la vista hacia el castillo desde el café.
Con el poco tiempo que nos quedaba, decidimos visitar otro lugar peculiar...
-Este perrito es el huésped distinguido del cementerio, pues al morir su amo se quedó junto a su tumba hasta morir junto a él :3 Como dice una frase que leí hace poco " Para siempre nunca ha sido una medida de tiempo, sino de voluntad"
¡El cementerio de Edimburgo! Y es que bajo la luz dorada que lo bañaba todo, aquel lugar más que escalofriante era encantador.
Era tiempo de partir, la noche la pasaríamos en otra ciudad Escocesa... ;)
Los quiere mucho,
Pris :)


















Sis un placer hacerte vivir la adrenalina que tanto te gusta, obviamente todo fue para entretenerte jajajaja (si claro) y no te preocupes como el "Me tienen harta" estará mi "Estas en el lugar del autobús" y creo que si pasara de nuevo amaría que fuera igual. Dios nos cuido jajaja pero de que nos la pasamos bien nos la pasamos bien. Excelente viaje en carretera a tu regreso con gusto salimos a algún lugar :P (obvio con un buen gps no vaya a ser de malas jajajajaja) TE AMOOOOO
ResponderBorrarYa decía yo que había sido a propósito! Jajajaja, pero sí son esos momentos los que hacen único y entrañable un viaje. Ay, cómo las amo y cuánto voy a disfrutar vivir más aventuras en su compañía! 😚
Borrarlo mejor de todo: el hombrecito que se quedó viendo raro a Blankis..... ah, y obvio, los recuerdos "en UK nunca tocan el claxon...." Notese que jamas habian conocido a mexicanas jajajajaja :*
ResponderBorrarsuper magico, lugares de culto, visitas extrañas y sobre todo mucho pero mucho amor :) TE AMO!!!!