Planeta Islandia: tierra de agua y piedra
Naturalmente estamos programados para lo contrario, despertar en medio de un cielo obscuro simplemente no es humano. Pero no estábamos en la Tierra, en el planeta Islandia el sol no lo despierta a uno, uno sale a su encuentro.
Pasaban ya de las 9 de la mañana -qué se imaginaban? tampoco somos masoquistas-, cuando Paulo llegó al hostal conduciendo la que sería nuestra "nave de exploración", y una vez que Rose asumió el puesto de copiloto mientras Nat y yo tomábamos los asientos traseros, iniciamos el camino.
Dejamos Reykjavik en pocos minutos, e inmediatamente sentimos el dominio de la naturaleza sobre la presencia humana.
Aunque los Islandeses dan batalla: Invernaderos con vegetales para su alimentación. Aunque el sol no viene, que se haga la luz! (artificial).
Las casas disminuían, así que cuando vimos un Bonus (el super más barato y con el puerqui más feo jamás dibujado) decidimos abastecernos de provisiones. El futuro era incierto.
De pronto era evidente, habíamos encontrado al sol -al menos por un momento-. Eran las 11:30am, y los primeros rayos se filtraban por entre las nubes, a penas por encima del camino rodeado de interminables montañas blancas.
Había que documentarlo !;)
Inocente, pobre amiga! Tal la luz había llegado, pero también lo había hecho el viento torrencial (presten especial atención a mis patitas torcidas y el esfuerzo para sostener mi tripié de tres pesos, jajaja).
De cualquier forma lo irreal del paisaje no merecía menos que una auténtica sonrisa
Pronto descubrí una de las grandes virtudes de hacer un viaje en auto: uno es dueño de su tiempo y de su viaje como pocas veces. Seguíamos por la carretera que recorre el sur de la isla, cuando distinguí que acabábamos de pasar un campo? -territorio cubierto de nieve-, habitado por un grupo de seres vivos. No lo dudamos, frenamos y bajamos del auto para un encuentro cercano del tercer tipo.
Esto es lo que encontramos:
Es tan hermoso que podría morrrrirrrrrrrr!
A simple vista uno podría tomarlos por simples caballos terrestres, pero miren con detenimiento. ¿No parecen más suaves y esponjosos?

¿No parecen saber modelar?

¿No son seres superiores que saben reconocer lo que es bueno ;)? jajaja
¿No tienen un sentido avanzado de la moda y elijen un vestuario que combina con el paisaje?
¿No son sencillamente irresistibles? :3
Pues sí, los caballitos espaciales son irresistibles, pero uno como humano tiene límites, como por ejemplo, la cantidad de frío que puede soportar viendo un caballito antes de que los dedos de su mano empiecen a caer uno a uno congelados (obviamente dramatizo ;). Esa es otra de las maravillas del auto, uno puede correr hacia él y esperar un par de minutos para sentir nuevamente que sus manos pueden moverse.
La verdad es que no teníamos un "plan" al menos no uno a detalle. De alguna forma era de nuestro conocimiento que uno sólo debía seguir la carretera y dejar que el planeta hiciera su trabajo. Uno no buscaba la belleza, ella te acompañaba a lo largo del camino. Sorprendiéndote a cada momento.

Ese día, lo bello era vital, era fluído, era sólido, era agua en todas sus presentaciones:

La forma más extraña y maravillosa de granizo que jamás he visto: bolitas perfectas. Me recordaron ese helado que venden en México con forma de mini bolitas, cómo se llama?
Aunque la eterna batalla terrestre también se manifiesta con toda su gloria en el planeta Islandia: Agua vs piedra.

Craso error! No se trataba de ninguna batalla. Lo que presenciaba era una danza, una melodía, una obra de arte: agua y piedra en sintonía, fuentes primigenias de la belleza del planeta.

Skógafoss, la magnífica, ejemplificaba la lección.

-Ni lo digan, no son los mejores colores y definitivamente no son las mejores fotos, pero concédanos puntos extra por aferrarnos a tomar las fotos aún bajo una lluvia fuerte, exponiendo no sólo nuestra integridad -que al menos en mi caso, ya sabemos que generalmente pongo en riesgo-, sino también la de mi camarita ;).
Pero no se preocupen, en Islandia una lluvia torrencial puede ser seguida por granizo de bolitas, que degenera en granizo de piedras de hielo que lastiman, que evoluciona en copos de nieve, que lleva a un cielo despejado... todo en 5 minutos... -_-
De pronto, el clima finalmente me dejaba hacer mis pininos con eso de la exposición y la apertura de mí cámara
Exactamente me dejó hacer una buena foto antes de mandar la lluvia de nuevo.
Regresamos al auto

y continuamos explorando la tierra de agua y piedra. Una cosa iba quedando clara: no conquistaríamos este lugar, porque en este planeta, la tierra es la conquistadora.

Los quiere,
Pris



















Sis que hermosos seres jajajaja, y q lindas fotos te quieroooo
ResponderBorrarwow! sin palabras ;)
ResponderBorrarLas quiero, caballitos espaciales ;)
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