Familia es que siempre estaremos juntos

La frase ya está muy usada, pero no deja de ser cierta: Los amigos son la familia que elegimos.

Yo soy muy afortunada, mi familia de sangre es maravillosa, así como la familia que tengo con mis amigas en México. Sin embargo, lo que me pasó en Newcastle me tomó por sorpresa, derribó mis barreras y me dejó desarmada.

Estando a tantos kilómetros de distancia esperaba sentirme sola y deprimida en algún momento. Simplemente parecía lógico, eso me pasó durante mi semestre en Canadá –sólo por días, nada trágico-, así que estaba preparada. Y sin embargo, no ha ocurrido.

No, no he sentido la necesidad imperiosa de regresar. No he querido salir corriendo. Y no, no me he sentido sola. ¿Saben por qué?

Porque formé una familia.



Una tan grandiosa e increíble que abarca casi una década en diferencia de edades (22 a 30). Una que va de México a Nigeria, pasando por Trinidad y Tobago, Reino Unido, Grecia, Alemania y Francia. Una en la que místicamente gente con pasados y experiencias tan distintas se encontraron y se reconocieron.



Eso no pasa. Al menos no me había ocurrido. En México, la mayor parte del tiempo tenía la impresión de no pertenecer, no con la gente de mi edad, no en la universidad, no en casi ninguna parte. Sencillamente había aceptado que soy bastante diferente, y que las pocas –pero preciosísimas- amigas reales que tengo eran excepciones a la regla.



Y entonces heme aquí, y así casual conozco  gente con la que puedo ser tal y como soy, con la que me siento cómoda y feliz. Con la que me siento como en mi hogar.



Aunque dicen que de lo bueno poco, y el primer año en Newcastle pasó, y con él, la Maestría. Y con la Maestría, mi nueva familia.

Yo me quedo porque estoy en doctorado –tres años por venir-, pero ellos deben continuar su viaje. Y sí, yo me alegro. Y sí, yo sufro.



Ayer, dos de los seres más especiales que jamás conocí regresaron a su país. Cuando dejé a mis franceses favoritos en el aeropuerto, sentí que me desintegraba, y lo hice, ellos se llevaron de souvenir un buen pedazo de mi corazón.

Maxime es mi mejor amigo, ese con el que cuentas aunque no lo sepas, ese que me hará falta más que ninguno. Flo era parte de mi alegría casi diaria –uno necesita que lo molesten y le hagan bullying constantemente-, él me hacia sentir cómoda con mis partes menos agradables, más mundanas y más frívolas, creo que nos entendemos. Quizá entre los dos formaban el núcleo de mi familia, el más cercano a mi corazón, el que me hace querer llorar mientras escribo. El que me hace sonreír cuando recuerdo.



Flo me recordó que uno no debe llorar cuando las cosas se terminan, sino sonreír porque ocurrieron (aunque él fue el primero en llorar en el aeropuerto ;). Y así es, sonrio y agradezco por la bendición de la amistad, aunque ahora mismo me sienta devastada.

Los volveré a ver, a ustedes, a ellos…


Los ama,


Pris

Comentarios

  1. Lo mas importante es q sea como sea se hicieron lazos que es poco probable que se rompan, es lo maravilloso de conocer gente, algunas pasaran de largo y otras se quedaran en tu corazón toda la vida. Te amo sis y me da mucho gusto que tu circulo se abra incluso en otras partes del mundo... wow ya estas infectando el mundo jajajaja te quierooooo ;)

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  2. me encantó tu entrada.
    Si bien debo decir que me puso un poquitín celosa (ya ves, de repente suelo ser territorial con los mios) sin embargo me alegro mucho el que estés feliz y tranquila. El vivir sola, en un lugar (hasta el principio al menos) desconocido y lejos de quienes quieres y quienes te quieren puede ser dificil. asi que me alegra que estés bien. Esos lazos es probable que sigan siempre ya que fuero hechos en circunstancias especiales y son los que siempre se quedarán.
    Te quiero muchisimo y te mando abrazos enormes!

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  3. jajajaja sufro del mismo mal q marce, bueno no, bueno quizá solo un poquito, pero me parece genial que hayas encontrado en tu camino personas tan geniales a las que puedas llamar familia. Quizás no seas tan extraña como tu pensabas, quizá solo estuviste todo el tiempo en el lugar equivocado jajaja o quizá ellos sean igual de extraños que tu XD sea lo que sea ya estan perdidos por que una vez que entras en el "circulo familiar" no hay salida, no hay vuelta atrás, es para siempre y ni el tiempo ni la distancia pueden romper eso del todo, así que no sufras mucho, por que cada separación no es sino la preparación para un gran reencuentro. Nosotras somos y seremos siempre la prueba de ello, Tqm ;3

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  4. No tienen porque sentir celos, ustedes son mis hermanas! Y aunque amo a estos pequeños bastardos, después de nuestras vacaciones juntos me di cuenta de que hay diferencias culturales que simplemente ahí están, y que no existen entre nosotras... ya les contaré. Las amo!

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