Brujas, la tierra encantada

Había una vez, en un lugar muy, muy lejano, un pueblito medieval coronado por cuatro torres.


En el centro de aquel lugar, los visitantes podían encontrar toda clase de manjares deliciosos y adictivos.


Además, la belleza de aquella pequeña villa era famosa en  los confines del mundo, atrayendo a personas de todas las edades con la promesa de maravillas de ensueño.

 Lo que pocos sabían, aunque algunos intuían debido al nombre del lugar, era que se dirigían hacia una tierra encantada.


Brujas, se rumoraba entre los viejos sabios, tenía el poder de atraparte por siempre entre sus callejuelas, convirtiéndote en huésped eterno, aunque ya no en la fea forma humana, sino transformado en un ser que entonara con la belleza de la ciudad. 


Dicen que el primer truco, era convencer a los ingenuos de subir a una barca que les mostraría la ciudad desde sus canales.


En los días soleados, la mayoría de los visitantes eran incapaces de resistir la tentación, y pronto aceptaban la oferta: una cuantas monedas (7 euros), a cambio de un paseo entre las aguas.


Los barqueros, que eran también seres mágicos, sabían muy bien su oficio: hablaban varios idiomas, inclusive el más hermoso de todos -el español-, y bromeaban con sus "clientes" mientras les mostraban la ciudad.


Desde alineaciones de casas de hermosos colores, hasta construcciones muy antiguas, que existían desde tiempos medievales. 


Todo era encantador, maravilloso y de extraodinaria belleza.


Sin embargo, un día ocurrió algo que Brujas no previó: que  una bruja foránea podría reconocer los encantamientos posados en la ciudad. Y aunque se trataba de una brujilla novata, sin mucha experiencia, y no muy talentosa, aquella niña comenzó a sospechar...


La primer gran señal que confirmó sus temores, fue encontrar al patito feo. Seguro que una ciudad normal no tendría seres de cuentos de hadas viviendo en ella.


 Los reflejos de las casas en el agua también le parecían inusuales, eran tan claros a pesar del continuo pase de barcas, que creyó que los canales bien podrían servir como entrada a una ciudad gemela del otro lado, donde quizá la misma magia del "espejo de Alicia" había sido aplicada.


Las ventanitas, las casas y los enormes árboles secos, todos le hablaban de hechizos y magia poderosa.


El sol, con su luz dorada que iluminaba los canales, casi cegando la vista,  le hizo creer que la ciudad podría convertirse en oro, como tocada por el rey Midas.


Entoces lo supo. La ciudad tenía el poder de encantarte al punto en que desearías en voz alta el quedarte ahí, y entonces, la ciudad cumpliría tu deseo, pero también saciaría su sed de belleza eterna, convirtiéndote en uno de sus habitantes perpetuos: un hermoso cisne. 


El patito feo, tal vez no era más que un visitante recién hechizado la noche anterior.

 A pesar de ser conciente del peligro, las maravillas de la ciudad eran tan atractivas, que hicieron que las fuerzas de la joven flaquearan, y decidiera arriesgarse, junto con su fiel príncipe, a pasar una noche entera entre sus murallas.




No eran sólo sus casas, sus calles y sus canales.



 Uno de los templos contenía el ingrediente mágico más poderoso jamás conocido:


La Sangre de Cristo, se decía, había sido llevada a la rícamente decorada, capilla del templo, por unos caballeros cruzados, después de recuperarla en Tierra Santa. Aunque las horas de visita para adorar la reliquia eran restringias -o quizá, intuyendo que la brujita había adivinado los hechizos de la ciudad-, nuestros protagonistas no pudieron apreciarla directamente.


Sin darse cuenta, la noche había caído sobre la ciudad, y con ella, la fuerza de los encantamientos se multiplicó


La belleza de la ciudad parecía no tener límites


Atrayendo a los visitantes con más fuerza y determinación. Los reflejos en el agua eran invitaciones a una nueva vida, 


una donde cualquier sueño podía convertirse en realidad.


 Era de noche, cuando la mayoría de los visitantes sucumbían al hechizo, deseando que el día no terminara, suplicando que su estancia pudiese algarse, pidiendo vivir en Brujas por toda la eternidad.

Y era de noche, donde más cisnes solitarios se encontraban perdidos también, como si no conocieran el lugar en el que se encontraban.


La brujita y el príncipe no estuvieron excentos de sentir la necesidad de formular el deseo, pero sabían que por increíblemente hermosa que fuera la ciudad, su camino era largo y no debía detenerse ahí.


Así que a la mañana siguiente llevaron a cabo su plan  de escape: Acudieron a la cima de la torre más alta, subiendo una cantidad tremenda de pequeños escalones,


con el pretexto de admirar la ciudad, aunque al mismo tiempo buscaron sus murallas y una manera de alcanzar la estación del tren -la ciudad era tan pequeña, que podía apreciarse completamente desde la cima-.


Y después de agradecer la hospitalidad, tuvieron que dar la espalda a Brujas, continuando el camino de regreso hacia la tierra de los molinos de viento.


Fin

Los quiere,

Pris

PD Todo lo de los hechizos y encantamientos me los saqué de la manga, jajaja, y no son leyendas reales de Brujas, más que en mi imaginación, con excepción de la Sangre de Cristo, que dicen, de verdad está en la capilla que lleva el mismo nombre. Aunque ¿quién les manda ponerle "Brujas" a una ciudad?

Comentarios

  1. me encanta la manera mágica con la que cuentas las cosas, y el lugar esta hermoso seguramente si tenia alguna clase de encantamiento, además la foto de ustedes en blanco y negro esta hermosaaaa.

    te quieroo sis

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    1. Pues ya ves, que a veces se me da por contar cuentos, jajaja. Otro lugar que te recomendaría sin lugar a dudas para visitar. Abrazos de cisne :P

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  2. ohhhh ame la historia!!!! y las fotos son un verdadero placer, aunque siento decir que se me antojaron esas papas y quierooo! jajajaj
    los paisajes son encantadores y la arquitectura es asombrosa! en cuanto a edificios no podría escoger una sola foto como mi favorita, aunque debo decir que de todas, en general, mi foto favorita es la del pequeño y solitario cisne, es tan bella!
    espero que te sigas divirtiendo, y más ahora que tu hombre estará (o está, no lo se) contigo en tu sacrosanto lugar jajajaj
    te kierooooO!!!

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  3. jajaja yo juro q creí que ya había comentado esta entrada, supongo q lo alucine, los antigripales y yo no nos llevamos bien XD
    y q puedo decir? brujas le hace honor a su nombre, es un lugar mágico! ;)
    q bueno q se divirtieran y q no se convirtieran en habitantes permanentes de la ciudad jajaja
    tqm chica-casi-cisne ;)

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  4. Que imaginación para contar esa historia y sobre todo las fotografías (no me cansaré de decir que tomas muy buenas fotos Pris) que la acompañan. Que bueno que disfrutes de cada momento por allá. Sigue compartiéndonos esos bellos lugares con muchas fotos. ¡Saludos y un abrazo! :)

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