Dadme una ventana y un poco de altura y veré el mundo
El título de esta entrada es un arreglo medio piratón de la famosa "Dadme una palanca y un punto de apoyo y moveré al mundo" de Arquímedes. Sí, se trata del por qué amo estar junto a una ventana -sino es posible estar afuera-, especialmente en un avión. Pero también se trata de mucho más, de algunas reflexiones que he tenido esta semana:
España desde las alturas,
Hace no mucho vi la película "Divergente", sí, ya sé que es cine muy comercial, blalblabla, no me importa, me gustó! Y me gustó tanto que me sentí tentada a leer el libro en el que está inspirada.
También soy conciente de que es literatura para adolescentes y tal vez no va a ganar el premio Nobel de literatura, pero tampoco me importa. Algo que he aprendido de alguna manera -aunque aún me falta internalizarlo más-, es que una persona puede estar interesada por un sin número de cosas, sin que ninguna de ellas individualmente la definan, y que así como me fascina la microbiología y la biología molecular, un libro para adolescentes también puede hacerlo. Que puedo ver pláticas TED por la tarde y en la noche salir a bailar a un club, terminar empapada de espuma y regresar a mi casa a las 4:00am, ambas cosas por diversión. Lo que intento decir es que las etiquetas no me impresionan -al menos intento que no lo hagan-.
Entonces regresando al libro, no no es una obra maestra, el lenguaje es básico, la historia quizá predecible, pero me emocionó, y más importante aún, me hizo reflexionar. A fin de cuentas ¿qué es lo más importante de un libro? ¿Las palabras del autor o lo que genera en sus lectores? No presumo saberlo, pero para mí es quizá lo segundo.
y la versión moderna de los molinos de viento de Cervantes
Hay bastantes argumentos que me llevaron a hacer una introspección y a reconocer algunas cosas sobre mí, pero esto tampoco se trata de decirles mi radiografía. Así que sólo les contaré de una: la capacidad de superar los miedos. O mejor dicho, la capacidad de enfrentarlos.
Esta entrada es de uno en especial: el miedo a las alturas.
El amanecer y algún punto entre España y Francia
No recuerdo exactamente cuando fui conciente de que las alturas hacian que mi corazón se acelerara, mis manos sudaran y mi respiración se agitara. Mis ojos parecían más abiertos y cada centímetro de mi cuerpo parecía estar despierto, esperando algo, corrección, no algo, esperando una caída.
Pero no crean que estaba expuesta a grandes alturas, esto me pasaba cada vez que subía un puente peatonal!, especialmente esos en donde hay un espacio de vacío entre cada escalón. Me aferraba al barandal en mi camino hacia arriba y mi mente estaba completamente enfocada en mover una pierna y después la otra. Por alguna razón sentía que por pequeño que pareciera, si daba un paso incorrecto, caería a través de ese espacio entre los escalones. ¡Ridículo! Lo sé, pero no podía evitarlo.
Los Pirineos
En mi familia cercana -mis papás y mi hermana- soy más bien conocida como miedosa, o al menos lo era. Y es que los signos de miedo se notan. Lo que tal vez no todo el mundo piensa cuando piensa en mí, es que soy muy orgullosa, o terca, o torpe, o todas las anteriores -bueno, tal vez sí lo piensan :P-. Soy mi juez más duro, y aunque el miedo a las alturas no me parece algo malo en otras personas, en mí me parecía inaceptable -casi como cualquier otro de los que tengo-.
o los Alpes?
Entonces me forcé a mirar por los espacios entre los escalones mientras subía las escaleras y a no tomar el barandal. A pretender que no sentía nada, a respirar normal.
Y cada viaje a Six Flags -parque de diversiones-, me empeñé en subir al Kilauea, una torre de 66m donde todo se basa en subir disparada, permanecer con los pies colgando en las alturas, y bajar a tal velocidad que te despegas del asiento.
Todas y cada una de esas veces quise abandonar la fila. Todas y cada una de esas veces quise llorar mientras esperaba sentada en el asiento a que uno de los operadores diera la señal de arranque. Y todas y cada una de esas veces me bajé del juego sintiéndome más fuerte.
Lo siento, pero fuimos lo suficientemente afortunados de cruzar ambos
Pero la primera gran prueba fue la primera vez que hice rapel.
Fue más bien un impulso, las ganas de demostrarme que podía hacerlo, porque mi cabeza estaba completamente aterrada. En la cima de la montaña -más bien un cerro, no era taaaan alto- estaba pegada a la piedra como si fuese parte de ella. En realidad no presté la mínima atención a lo que el instructor decía, sólo podía mirar al frente, donde una vez más el vacío se abría, pero esta vez sí cabía en él, esta vez yo había pagado para bajar por él, a pesar de no querer otra cosa más que salir corriendo.
Bajé con una técnica más bien incorrecta, pero cada centímetro de cuerda que se deslizaba entre mis manos me hacía sentir poderosa.
Así que no puedo asegurar a cuál pertenece cada foto.
Hoy puedo subir los puentes casi sin prestar atención, el Kilauea es mi juego favorito, he subido tantas veces que ya no aferro mis manos al soporte y las dejo libres, inclusive he subido una cámara conmigo y tomado fotos desde arriba.
Empezando a visualizar el siguiente destino
El año pasado inclusive salté del paracaídas a 13,000m de altura(gracias Blanquis, tu fiesta de cumpleaños fue también un regalo para mí).
Y una de mis metas a mediano plazo es tomar un curso de montañismo. Me siento irresistiblemente atraída hacia las montañas.
¿Alguna suposición?
¿Qué si ya no le tengo miedo a las alturas?
Claro que todavía lo tengo!, ¿quién creen que soy? Superman?!jajaja, pero ahora lo controlo. La adrenalina que se libera y pone al cuerpo en alerta ante una situación de miedo puede ser de hecho utilizada para actuar. Y eso es lo que hago: uso mi miedo a mi favor.
¿Qué tiene todo eso que ver con las imágenes?
Bueno, sino lo hubiese enfrentado, probablemente no me hubiese pasado el tiempo asomada por la ventanilla, y quizá ni me hubiese enterado de que estaba volando por encima de los Pirineos. Y por ende, esta entrada no existiría.
Pronto les cuento ;)
Aún tengo mil miedos que afrontar, unos más ridículos que otros, pero sé que soy capaz sobre ponerme a ellos.
En el libro dicen que valiente no es el que no tiene miedos, sino el que se enfrenta a ellos. Me gusta pensar que sí, soy miedosa, pero también soy valiente.
Los quiere,
Pris











jajaja lo que menos pensaria es que tuvieras miedo a las alturas y estoy orgullosa de ti prq te has propuesto a enfrentarlo, ahoraaa historias de terror jajajajaja ntc, te quieroooo y me alegra todo lo que has logrado sis
ResponderBorrarPues sí, me daban mucho miedo, aunque tú sabrás más, supongo que no era al grado de una fobia, porque esas no se superan nada más así por que uno decide, o sí? Lo de las historias de terror no me parece necesario para la vida diaria, jajajaja. El miedo a la obscuridad sí, estoy trabajando en ese. Te quiero!
Borraryo también estoy sorprendida por esta gran revelación! y supongo que yo soy una de las personas de tu lista que esta bien que le tengan miedo a las alturas y una de las que también se suben a todo lo que pueden XD
ResponderBorrarcreo que la necedad o la perseverancia, como gustes llamarlas, son importantes en esta vida para superarnos a nosotras mismas, pero dile de mi parte a tu jueza interna que no sea tan dura contigo, que algunas veces se nos permiten "licencias especiales" y que no por eso somos menos valientes ;)
tqm y te admiro profundamente, aunque creo que es mazoquista forzarse a ver por entre los escalones del puente XP
¿Tú miedo a las alturas?, pero si eres Giselle, sin miedo! jajaja. Ya sé es normal tener miedos, lo que no me gusta es cuando interfieren en tu vida diaria, o cuando limitan algo que necesitas o quieres hacer. -Así que como le dije a Blanca, olvídate de lo de las historias de terror, no tengo interés en superar ese miedo (por ahora :P)-. Te quiero padawan
BorrarWOW!!!! deberia hacer lo que haces tu e irme quitando mi miedo a las alturas poco a poco (pero taaaaan poco... porque a mi me aterran)... en fin, me agrada todo lo que pusiste, es cierto, siempre podemos perder el miedo y hacernos mejores!
ResponderBorrarpd: yo tmb lei divergent y aunque no es malo, es algo muy.... esperado, pues....
te kierooooo