El ying de Ámsterdam: Bienvenidos a utopía
Con drogas y prostitución legales, para muchos, Ámsterdam podría ser el lugar soñado, el paraíso perdido, útopia. Pero por la noche, la capital holandesa esconde también otros secretos.
Acompáñenme en este recorrido nocturno por la "ciudad del pecado", que tal vez está más cerca de la luz de lo que parece.
¿Listos?
En época navideña, Ámsterdam se llena de luces, y de puestitos con comida en su tradicional Christmas market.
-La imagen que dice: "Jesús te ama" me dió muchisima risa, porque está en la calle que conduce al barrio rojo, jajaja-
Caminar entre sus callecitas llenas de bares, restaurantes, y cafés, bajo las lucecitas es realmente hermoso.
Pero ya, me estoy desviando, y ya sé que se mueren por ir. Así que allá vamos.
Bienvenidos al barrio rojo!
Las luces rojas marcan las ventanas por las que puedes ver a las mujeres -muy guapas, por cierto- en bikini, viéndose frente al espejo, jugando con su celular, y a alguna, haciendo señas a los visitantes para que se animen a entrar.
Voy a ser honesta, cuando llegué el morbo era mi motor, estaba lista para documentarlo todo, como si fuera una reportera, pero al caminar por la calle y ver a las mujeres tras los cristales, como en una exhibición donde tantos las observan, hacen bromas, se detienen, sentí compasión. No conozco sus historias, y no sé porqué están ahí, tal vez les guste, tal vez no. Sin embargo, como mujer, y como persona, no me pareció correcto fotografiarlas como si fuesen animalitos en un zoologíco o a una atracción del circo. Así que lo siento, no verán prostitutas en esta entrada -y es aquí donde los caballeros se retiran, jajajaja-.
Como premio de consolación les cuento que el negocio del sexo no se limita a las prostitutas. Pueden encontrar shows de pornografía en vivo, como si fuera un teatro donde la obra es una relación sexual explícita, o entrar al museo del sexo y la prostitución.
La vista en los alrededores del barrio rojo es impresionante.
Y siguiendo con "hagámos el amor y no la guerra", hablemos ahora de un viaje a otra dimensión.
Súbanse a esta combi tan bonita, con destino al paraíso de la marihuana:
Arte de colores fluorescentes para ser apreciado bajo el efecto de las drogas, camionenita y museo de la marihuana y vistas de "coffee shops" que literalmente se traduce como: tienda de café, peeero, son bares donde la gente puede llevar su propia droga y consumirla, o comprar productos en el lugar.
-Arte urbano-
Bueno, ahora que el morbo a pasado -al menos eso espero-, permítanme presentarles algo que a mí me gustó mucho más: el festival de luces! Una ventaja de ir en diciembre a muchos lugares, es que se adornan con obras de arte luminosas.
El NEMO de noche
Esta es la primera de las obras que vimos, y que ustedes ya conocían con su cara de día
En el jardín botánico de Ámsterdam -El Hortus Botanicus-, había una instalación entre la vegetación:
¿Palitos fluorescentes?
Pero miren ahora, con movimiento
¿Quién necesita drogas cuando se está ebrio de luz?
Haces de luces, como sables de luz de la guerra de las galaxias atravesaban los árboles.
Y finalmente un movil de la vida diaria: La casa, un arbolito, un auto, una persona, todos movidos por el viento en una repetición circular.
Bueno, espero que hayan disfrutado del paseo nocturno, y que su impresión de Ámsterdam haya cambiado un poquito: para mí, está ciudad, aún de noche, tiende más hacia a luz.
Los quiere,
Pris
























Me gustoooo tkmmm
ResponderBorrarjajaja las luces son bonitas, la ciudad es linda, aunque algunas de sus cosas "legales" no me lo parecen tanto XD
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