El barrio latino y Nuestra Señora, si uno pudiese quedarse ahí

Después de dormir profunda y felizmente, solo un sentimiento superaba la emoción por continuar descubriendo la ciudad: el hambre. 

Y señores, el hambre es canija.

Así que lo primero que hicimos al llegar al barrio latino fue buscar un lugar para desayunar, lo que fue bastante fácil porque parece que ese es el negocio de la zona, pero el restaurantito que encontramos tenía el plus de mirar directamente al museo Cluny, o de la edad media.

Nuestro desayuno incluía un croissant -que se deshacia en la boca-, jugo de naranja, café o té y omelette. Y si se los presento es porque fue lo mejor que comimos en toda nuestra estancia. Delicioso!

Al terminar, comenzamos a caminar por calles con nombres tan famosos -al menos en los libros- como Saint Germain y Saint Michel. Y entoces, acompañada de música, encontramos a La Sorbona, la vieja y renombrada universidad parisina, fundada en 1257 (los aztecas todavía ni llegaban a la ciudad de México). A uno se le pone la piel chinita al intentar imaginar que hace taaantos años este lugar estaba lleno de estudiantes, y que hoy sigue estándolo.

De hecho, por eso este barrio se llama el barrio latino -no, no está plagado de latinoamericanos-, es porque aquí se concentraba la vida universitaria, y ya saben que antes la lengua del conocimiento era el latín, así que en este barrio ese era el idioma más usado, tanto que fue un idioma oficial hasta 17XX -no sé el año exacto-.

Pero también encontramos otros pequeños detalles, como un hacedor de lunas artesanal -jajajaja, es broma, les lunettes son lentes-, y la frase inmortal de mi hermanita Pau adoptada como nombre: Apedon! ;)

Siguiendo nuestra guía turística a la medida, el primer punto a visitar era el Jardín de Luxemburgo, que a pesar de no estar en su máximo esplendor, nos regaló hermosas vistas.

El palacio de Luxemburgo

La imagen central se compone de pequeños detalles: un ave y gotitas de amor.

Árboles calvos en el desierto de Luxemburgo, y a retomar el camino, después de un breve descanso.

Nuestra futura casa de verano, jajaja

Al adentrarse más en el jardín, te encuentras con toda clase de esculturas y sorpresas:

Como la fuente de la verdad, en donde había que meter la mano antes de ser cuestionado, y si la respuesta que se daba era falsa, la boca atraparía por siempre al mentiroso.
O el homenaje a Eugène Delacroix

O el modelo original de la Estatua de la Libertad, un regalo de Francia a EUA


Pero mi favorita estaba escondidita, como el tesoro que es:

El cíclope polifemo en su gran fuente, un encargo de la reina María de Médicis (abuela del rey sol) para recordar las fuentes de Florencia, su tierra natal.

 Sin embargo, como las aves, debíamos volar...



Teníamos una cita a las 2:30pm con una gran señora, la más importante de todo Paris, LA señora, Nuestra Señora:

-Gracias al cielo las palabras de Victor Hugo no han sido ciertas, y desde 1163 y hasta la fecha, Notre Dame sigue imperiosa y en pie-.

¿Porqué a las 2:30pm? Pues en mis búsquedas encontré que a esa hora habría un recorrido guíado por la catedral, en español y completamente gratis. Había que aprovechar la oportunidad y estar a tiempo.

El recorrido lo hicimos con otras 10 personas, aproximadamente, y nuestra guía, una dulce anciana francesa, nos susurró -era difícil escuchar su vocecilla- durante dos horas datos históricos y de arquitectura del recinto.


Y valió muchísimo la pena. Fue tan interesante y abrió tanto nuestra curiosidad, que nos queríamos abandonar la construcción.


Francisco leyó El Código da Vinci, yo no lo he hecho, pero él podía sentir los secretos escondidos.


Y entonces nació su deseo de leer un libro sobre simbología, sobre todo, en iglesias. 


En Notre Dame uno vive la arquitectura gótica en su máxima expresión. Te sientes pequeño y embargado por la grandeza. 


Es una obra realmente fascinantemente bella.


Nuestro recorrido también incluía una explicación de la fachada, así que había que salir

Teníamos que sacarnos las del recuerdo. Arriba, La Virgen María, abajo, detalle del portal principal, donde en la base de unos pilares que muestran el camino al cielo, se encuentran las ciencias, entre ellas, la química. Según esto, aunque el estudio es bueno, éste sólo te conduce al nivel más básico para alcanzar el cielo (al menos estoy en algún nivel, jajaja).

Hay tres portales en la fachada. Al centro, Jesús y la representación del Juicio Final. El de la derecha está dedicado a Santa Ana, la madre de la Virgen, y en el de la izquierda, se encuentra María, Nuestra Señora de París.


Detalles del portal principal

Escena del juicio final. Jesús sobre la nueva Jerusalén, y a sus pies un ángel con una balanza donde las acciones de cada hombre son pesadas. El diablo espera a lo suyos, mientras que los "justos" miran al Dios. La imagen de la derecha muestra la vieja creencia: el mal tiene forma de mujer.

¿Quiénes van al cielo?

Al terminar el recorrido quisimos entrar de nuevo. Francisco quería comprar un regalo para su mamá -y una sorpresa para mí!, aunque no lo supe hasta tomar el avión de regreso- y yo tenía que hacer una visita especial:


La Virgen de Guadalupe tiene su rinconcito en la catedral. Juana de arco, y la orden ecuestre del Santo Sepúlcro de Jerusalén, también. Y algo que me encantó, es la leyenda en la pila con agua bendita a la entrada del templo: "Yo soy el camino que busca a los viajeros". Sin palabras.

La satisfacción se nota en nuestras sonrisas.

Y al salir de nuevo, el sol ya se ponía, y nos regalaba un atardecer glorioso de colores pastel.


Visto desde la parte trasera de la catedral.


Lo disfrutamos tanto que no prestamos atención al tiempo, y para cuando habíamos terminado, ya no era posible subir a las torres, sumándose a los pretextos que tenemos para volver a Paris.



Casi todo un día había pasado, pero no lo sentimos, todo nos había encantado.




Comimos en un lugar a un costado de la catedral, y al momento de tomar de nuevo el camino, sabíamos que estaríamos en la famosa "Ciudad Luz".




Nos vemos pronto, bajo las farolas y las estrellas.

Los quiere,

Pris








Comentarios

  1. Wow que padreeee siii a mi tmb me encanto es un lugar fascinante y que gran descripción te quieroooooo

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  2. no maaa! me encantaron los rosetones! está maravillosa la catedral!! no cabe duda que tiene que ser un lugar mistico magico para ser tan conocida tanto por si misma como por la literatura...
    y sobre el lugar del rey sol y toda su parentela, ¿que decir?
    es un lugar que algún dia veré, y me extasiaré sabiendo lo que le pasó a todos los reyes ahi, y veré el maravilloso teatro que construyeron, y las fuentes que no podian prender todas a la vez...
    en fin, me encanta paris, y me encantan tus fotos!
    te kieroooo!

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    Respuestas
    1. Sí Marce, estoy segura que vas a quedar encantada con la arquitectura. Creo que deberían planear quedarse un mes en Paris, jajajaja, bueno, quién no quisiera, hay tanto que ver! Y sobre el palacio de Luxemburgo, creo que lo de el teatro y las fuentes es en Versalles, no? a donde por cierto, no fuimos, así que lo podríamos descubrir juntas :).

      Las quiero

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    2. tienes toda la razón del mundo Pris! era Versalles, no Luxemburgo, mea culpa.... lo siento, se me mezclaron los cables por andar escribiendo en medio de una clase de costos jajajajajaj.... pero sip, deberemos ir juntas.... espero el prox año!!!
      te kieroo!!

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