Cuando un amigo se va


A principios de esta semana, mi hermana escribió:

"Solamente...quien tiene un animalito puede entender la tristeza que causa cuando se van de nuestras vidas...unos son más grandes que otros...pero todos son capaces de transmitir paz y alegría a un hogar...supongo que el cielo necesitaba un nuevo angelito..."

Y está en lo cierto. Cuyi llegó a nuestras vidas casi por casualidad, como un regalo de las coincidencias, y durante 7 años cantó para nosotros con una vocecita desentonada, soniditos reconfortantes que te hacían saber que estabas en tu hogar, que tenías compañía, y generalmente, que esa peluda compañía estaba hambrienta.

A diferencia de nuestros amigos caninos más francos y abiertos, Cuyi siempre fue un misterio. Uno al que nos aproximamos con los sentidos: lo escuchabamos gritar, o quizás cantar, sentíamos su pelaje suavecito, sus orejitas hechas como de papel y a veces el poder de sus dientecillos. Cuando me daba su perfil, miraba directamente a su ojito negro, como una canica reluciente, e intentaba descubrir qué pensaba, qué sentía, pero lo único que encontré siempre fue inmensidad negra.

Cuyi llegó y se fue envuelto en misterio. Sin embargo, los milagros de la vida generalmente no se entienden, sólo se disfrutan, sólo se agradecen.

Así que esta mini entrada es en honor al miembro de nuestra familia que acaba de iniciar un viaje largo, tal vez eterno, y al que esperamos encontrar cuando empecemos el nuestro.

Gracias Cuyi por la luz que trajiste a nuestras vidas, si somos afortunados, en algún momento nos volverás a iluminar. Por lo mientras, atesoramos tu recuerdo.

Elegía a Cuyi from Pris Carrillo on Vimeo.

Pris

Comentarios

  1. Hay mi vida! tienes razón, da muchísima tristeza cuando un alguien a quien queremos se va.... pero piensa que ahorita está en el cielo de los cuyis! (y lo se, no reconforta nada decir eso, pero lamentablemente no se me ocurre otra cosa). Lo tuviste mucho tiempo, fueron felices, y ahora el es lindo y esponjosito donde quiera que esté.
    Tal vez algunos se van, pero no por eso se olvidan de nosotros.....

    te quiero!!!! abrazo de oso polar!

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  2. Gracias Marce, y yo creo que sí van al cielo, pero no de los cuyis, sino a uno donde todos los seres vivos pueden ir. Te quiero y recibo con mucho gusto el abrazo de oso! :)

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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