Los últimos serán los primeros: Rotterdam y Scheveningen

¿Por dónde empezar cuándo tienes tanto por contar?

Muchos dirán "por el principio", yo decidí empezar por el final, que también es principio: 31 de diciembre 2013-1ero de enero 2014.

Mi decisión también se apoya en que en sí, creo que los viajes son de cierta forma "atemporales", pero hay días que tienen un número preciso del que no se pueden escapar: ese es SU día. Punto.

Así que para que este blog no parezca cada vez más anacrónico, aquí un breve relato de cómo celebramos el último y el primer día del año, definitivamente vale la pena:

Así como en el Zócalo de la Ciudad de México se celebra el año nuevo a nivel nacional, el lugar elegido en Holanda no es su capital, sino Rotterdam -del que les hablaré laaargo y tendido en un futuro no muy lejano-. Rotterdam y específicamente su futuristico puente "Erasmusbrug" (el puente de Erasmo, sí claro, por Erasmo de Rotterdam!).


Dada la conveniente casualidad de que Francisco vive a no más de media hora en tren de Rotterdam, pues adivinen dónde recibimos el año nuevo? ¡Qué perspicacia la suya!

Fue una noche difícil, estuvo lloviendo todo el tiempo, el viento soplaba, y el frío era intenso. No hubo la marabunta de gente que esperabamos -y por la que llegamos con varias horas de anticipación, lo que nos tuvo en estado de hipotermia para medianoche-. 

Pero lo disfrutamos mucho: el puente se iluminó con miles de fuegos artificiales, que desafortunadamente no lucieron tanto a causa del viento y la lluviecilla, el humo no se disipaba y cubría en buena parte la gloria de los fuegos. Y lo siento, pero no saqué fotos de eso, además de que la lluvia me lo impedía, quise recibir el año con mis ojitos y no a través del lente, sin embargo unas cuántas imágenes antes de la hora macabra sí tomé ;)

El río pululaba de barquitos con gente que reservó para recibir a bordo de uno de ellos el año nuevo. 
Con ustedes el más impresionante, alegre y chistoso:


Aquí en acción:
-Sí, yo tomé este video, por eso está medio piratón-


Y al día siguiente, con todo el pesar de nuestros cuerpos cansados, nos levantamos temprano, nos trepamos a las bicis -Oh sí! Francisco pidió prestada una para mí- y nos dirigimos a la playa de la Haya: Scheveningen.

-amistoso 2014-

Existe una loca tradición en el lugar: Recibir frescos el año, y qué mejor que darse un chapuzón en el agua helada del mar del norte!


Una compañía de no sé qué se ha hecho patrocinadora oficial del evento, así que por eso parece que la gente se uniforma: esta compañía da un número determinado de boletos y con ellos los gorritos naranja de la locura:




Es curioso que había muchísima más gente en este evento que en año nuevo. Tal vez porque no había lluvia, tal vez y sólo tal vez, les parece más importante concentrarse en el futuro y dejar el pasado atrás, no lo sé.

Ah, pero no crean que no sacamos la casta, después de documentar la tradición, decidimos que nosotros también empezaríamos frescos el año ;)
-Mi cara de tener el *** congelado, jajaja-

¿Con cuánta frescura empezaron ustedes?

Los adoro!

Pris

Comentarios

  1. Si es cierto que empezar el año de viaje significa que vas a pasártela viajando empezaste con el pie derecho! y bastante bien con todo e iniciación glacial jajajaja
    la musiquita del vídeo esta curiosa y esta lindo el barco ... los gorros son los de la locura? yo no vi que ustedes trajeran ninguno puesto y aun así lo hicieron jajajaja TQM espero más noticias a temporales y temporales y anacrónicas y actuales ;)

    pd. no hay fantasmas holandeses? XD

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  2. Jajajajaja estas loca pero es genial, te quierooooo

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