Newcastle upon Tyne, el origen: una tragicomedia con trama futbolera.
Creo que ya todos conocemos el desastrozo inicio de la aventura. Lo único que debo repetir, por si acaso a alguien le es de utilidad, es: NUNCA, pero NUNCA viajen por VIVA AEROBUS si tienen que hacer vuelos de conexión, bueno, de hecho NUNCA (porque ahora los odio con odio jarocho).
Lo barato (y ni tanto, porque cuánto te ahorras cuando a la larga tienes que pagar por todo de forma separada, que el asiento, que el equipaje, que el grupo de abordaje, que el impuesto por no sé que...¿$300 pesos?. No lo vale) sale muuuuuy caro. Tan caro que yo y mi hermosa y solidaria familia seguimos pagándolo.
Sí, mi vuelo con viva aerobus rumbo a Cancún se retrazó dos horas. Llegué cuando ya estaban abordando el avión con destino a Frankfurt... y lo demás es historia. No, ni un sólo reembolso (de los tres vuelos que perdí y tuve que volver a comprar de un día para otro a un precio más elevado), ni la más ligera muestra de responsabilidad por parte de la aerolinea. Sí, es la más barata de México, y por eso no se toma la molestia de la formalidad. Está bien, ya aprendí la lección.
Todo el estrés generado esa noche y el día que pasé estancada en Cancún tuvieron un aspecto positivo (tenía que buscar alguno, o cortarme las venas) fue que en mi avión de Londres a Newcastle, me la pasé felizmente cabeceando al más puro estilo línea verde del metro dirección indios verdes. Sí, yo señorita insomnio casi babeaba. Estaba muerta, mis fusibles todos quemados. Y pisé tierra Geordie (así le dicen por acá a los Newcasteleanos) en un estado de amodorramiento y emoción.
Galletitas curiosas y jugo en el vuelo de Condor.
Mi primer choque cultural estuvo nada más saliendo del aeropuerto para tomar un taxi. Sí! conduciendo del lado incorrecto, más bien inusual. Un cielo estrellado y la luna llena me acompañaron en el trayecto y siguieron conmigo cuando el taxista me botó donde "creía que era el lugar". Sí, creía, no estaba seguro, y yo? pues menos!
Era media noche, hacía frio, y había sido abandonada en una calle solitaria, esperando a un vigilante con las llaves de lo que creía era el paraíso, mi habitación. Entonces la primer muestra de amabilidad apareció, junto con un joven británico al que por no saber si de hecho estaba en "Easton Flats" decidió acompañarme hasta que llegara el vigilante. Que generoso, aunque no haya entendido la mitad de nuestra conversación siempre le estaré agradecida :)
Llegué el jueves, y esos primeros dos días fueron demasiado caóticos y están en mi mente como lo que clasificaría "pasar de noche y en patines". Sé que tuve que hacer varios trámites para obtener mi credencial, darme de alta aquí y allá, aprender el camino de la casa a la escuela, de la escuela a las tiendas y de regreso. Y atender un montón de sesiones informativas sobre inmigración, estilo de vida, y modus operandi en Newcastle.
La universidad de Newcastle tiene como política evitar que alguien se pierda, jajaja. Bueno, eso lo inventé, pero me ha sido imposible perderme gracias a la inmensa cantidad de señalamientos. Pido un aplauso!
La universidad y su más puro estilo europeo. Recuerdan mis cuentos de Canadá y las casas hechas de triplay en dos semanas? Bueno, pues Newcastle es ladrillos y chimeneas, y cielos azules y frío, cielos grises y lluvia. Y no olvidemos viento que dobla los paraguas de manera irreversible ;)
La Universidad está en el centro de la ciudad, literalmente. La iglesia al fondo ya es el centro
A mí llegada los árboles frondosos y verdes. Ahora son amarillos, anaranjados, y medio calvos.
Pero entre que esto y el otro, lo que recuerdo son las actividades sociales (que conveniente memoria la mía!). El jueves -ya estaba pagado desde México- mi pequeño tour por el Estadio de St. James, la casa del Newcastle United, no muy famoso, pero a fin de cuentas un equipo de la Premier League -jajajaja, creo que aquí es en donde los hombres comienzan a poner atención a mi relato-.
Y lo que todos estaban esperando, -tambores, por favor- Damas y caballeros, con ustedes, el estadio de Saint James! tatán

Pues bien, eso fue el estadio. Espero ahorrar lo suficiente para poder ir de nuevo, pero esta vez a un partido. Aún tengo cuatro años, así que no hay prisa.
Vista desde lo más alto. En la parte de enfrente (donde dice Newcastle United) no está permitido construir más niveles en el estadio, porque desde donde yo estaba parada es posible ver toda la ciudad.

Las secciones amarillas que se ven en la cancha son por la luz artificial que utilizan para mantener sano el carísimo pasto holandés. En la primer imagen de izquierda a derecha, de arriba a abajo, el escudo del Newcastle United, las iniciales, vista desde los asientos más caros en el estadio y donde por supuesto estuvo reposando mi traserito, jajaja. Y finalmente, un poster con algunas de las glorias pasadas del equipo.
Y luego bajamos a la cancha
No estoy en toda mi radiante belleza, pero recuerden que acababa de llegar :P
La banca, más vistas de la cancha y una entrada.
Ahora vamos a ver un poco del interior
Este es el pasillo por el que los jugadores entran y salen a la cancha. Howay the lads! es como la gente de Newcastle apoya a su equipo -no, no es inglés, es Geordie-.
Adivinen cuál es el vestidor del Newcastle y cuál del equipo visitante -ok, ok, está fácil, las playeras son una pequeña pista-, pero vean la diferencia. El objetivo es hacer sentir incómodo al oponente desde el principio.
Pero yo no me sentí incómoda. Aquí con la playera de mi compá Cissé -que dicen es la estrella actual del equipo- Ay, nomás pá que se den un quemón, jajajaja.
Yo en mi rol de paparazzi
Pues bien, eso fue el estadio. Espero ahorrar lo suficiente para poder ir de nuevo, pero esta vez a un partido. Aún tengo cuatro años, así que no hay prisa.
Ya para terminar, les cuento que la noche del viernes también fue genial. Una tradición aquí es el Pub Quiz. Y es eso: en un bar (la escuela tiene dos) te sientas con un grupo de gente -usualmente amigos supongo, pero en este caso desconocidos de diferentes países- y resuelves un montón de cuestionarios. No suena divertido, verdad? Pues cuando te das cuenta que tu equipo va ganando, entonces lo es, mucho.
De no tener ni un poco de interés, pasamos a la euforia al saber que de alrededor de 20 equipos, habíamos ganado el 3er lugar, y con ello una pluma! jajajaja. Bueno, fue algo inesperado, además la pluma es especial porque es de la Facultad de Ciencias e Ingienería.
Esta historia ya se hizo larga. Así que es momento de detenerme.
La siguiente entrada será sobré el Conde Drácula y las momias egipcias... (sí tal vez el Santo esté detrás de eso ;)
Los amo mis galletitas de la suerte!
Pris










Jajajaja tu tragicomedia jajaja, te quieroooo y ya estas viviendo tu sueño (con todo y sus pesadillas) asi q esperando con ansias tu próximo relato :P
ResponderBorrarEso sí, y alguien está a punto de cumplir uno...chacachacán!
Borrarbuena forma de empezar el relato, digamos q todo lo malo q tenia q pasar ya paso y ahora solo viene lo bueno! ;)
ResponderBorrarpor cierto me encanta la ciudad! se ve genial! ... y el estadio también pero mi nulo sentido futbolero no le encuentra mucho sentido jajajaja XD
Jajaja, ya sé, pero cuando estás ahí no puedes evitar emocionarte, es un lugar de emociones -toda clase de emociones- y yo creo que contagia esa vibra. Abrazo de pelota de futbol (cañonaaaaazo!) ;)
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